domingo, 30 de diciembre de 2012

El Corte Inglés


Se acerca el día de reyes y pasa lo de siempre: los que no tienen problemas de dinero se lanzan a comprar toda clase de chorradas que nadie quiere ni necesita, pero que son caras y por lo tanto son buenos regalos, mientras que los pobres tratan de convencerse de que las cosas buenas no se compran con dinero. Yo no sé si todo puede comprarse con dinero, pero hay algo que sí sé: no todo puede comprarse en El Corte Inglés. Los que se empeñan en decir lo contrario (creo que estas navidades ya lo he oído doce veces; las pasadas conté diecisiete) demuestran una falta de imaginación y una estrechez de miras alarmantes, y ya va siendo hora de que alguien les pare los pies. Así que desde aquí os lo advierto: retaré a duelo a la próxima persona a la que se lo oiga decir, y si rehúsa convertiré su vida en un infierno. Llamaré a su casa todas las noches, de madrugada, acosaré a sus hijos en la escuela, conseguiré que lo echen del trabajo, le haré la vida imposible hasta que reconozca, de palabra y de obra (deberá darme al menos cinco ejemplos), que hay cosas que no pueden comprarse en el puto El Corte Inglés. Quedáis avisados, y el que avisa no es traidor. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario