martes, 7 de agosto de 2012

La frase

No era muy tarde pero habíamos bebido bastante. Javi en un sofá, yo en el otro, y los restos de la cena sobre la mesa. La lamparilla esquinera apuntaba al techo y nos sumía en una agradable penumbra. Javi fue a por más cerveza, yo me levanté y me asomé al balcón. En la acera, diez pisos abajo, las personitas parecían chicles aplastados. Al fondo de la calle, tras los bloques de viviendas, estaban la playa y el mar, muy quietos, y a mí me pareció que eso era bueno. Creo que chillaban las gaviotas a lo lejos. Regresé a mi sofá y Javi regresó al suyo. Nos llevamos los vasos a la boca y dimos un largo sorbo. Fue entonces cuando alguien, no recuerdo quién, dijo la frase: leer es follar y escribir es correrse.