sábado, 18 de diciembre de 2010

A una desconocida que abandonó su blog

A poco que uno investigue tropieza aquí y allá con blogs abandonados, náufragos, agonizantes, dejados de la mano de dios en este basurero entretenido que es internet. Son pecios que se pudren lentamente en el ciberespacio, expuestos al cariño de los tontos, al insulto de los tontos y a los bichos carroñeros. Repudiados o arrumbados, se amontonan, caen o flotan en una región extraña, parecida al río del olvido, el Leteo, donde tal vez conviven con los pecados insulsos, con las mentiras piadosas y con las promesas, con todas las promesas. Se enconan en la piel de internet y muchos acaban convirtiéndose en quistes. No acumulan polvo (como los libros), pero sí olvido (como los libros). No sangran (como nosotros), pero sí gimen (como nosotros). Y nunca mueren.

4 comentarios:

  1. Me has puesto la piel de gallina
    ¿Quién eres y como has aprendido a escribir así?

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  2. Pues, Anónimo... Soy Daniel Morales (Dani para los amigos), y para escribir así hice un pacto con el diablo (en realidad lo hice para escribir bien, pero el muy cabrón me la jugó). Gracias.

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  3. Lo bueno es cuando en este Universo de fibra óptica y bits suceden cosas bellas, y de pronto y sin esperarle, aparece algún "alguien" con espíritu de paramédico no asumido, llega ante ellos y en un par de rápidas maniobras les devuelve la vida. [¿ya dije "Gracias.."?]

    Y no, el diablo no se anda con cosas... ha de ser que eres modesto, porque si fue así, entonces cumplió cabalmente y hasta de más con su parte del trato =)

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